Cosas que Ver y Hacer en Cochabamba

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Te damos la bienvenida a Cochabamba, la ciudad del “eterno cielo azul” y de los sabores que conquistan paladares. Nos sumergimos juntos en este valle bendecido por un clima primaveral casi perpetuo, donde la cordialidad de su gente es tan cálida como su sol.

Cochabamba, la “Llajta”, es mucho más que la capital gastronómica de Bolivia; es un mosaico vibrante de historia colonial, mercados folclóricos, paisajes naturales sobrecogedores y una energía vital que te atrapará desde el primer instante.

En este artículo es tu brújula para explorar su esencia, un itinerario que hemos elaborado para que no te pierdas ni un ápice de su inmenso encanto. Prepárate para caminar, para saborear y para maravillarte. Cochabamba no se visita, se vive.

Cosas que Ver en Cochabamba: Un Festín para los Sentidos

Cochabamba se revela ante tus ojos capa a capa, desde sus monumentales iconos hasta sus rincones más íntimos. Hemos seleccionado para ti esos lugares imprescindibles que componen su alma visual.

1. El Cristo de la Concordia:

Cristo de la Concordia
Imagen: Ray Edson Hurtado Romer; https://www.flickr.com/photos/edsao/

Comenzamos por lo alto, literalmente. Esta colosal estatua, superando en altura al famoso Cristo de Río de Janeiro, custodia la ciudad desde el cerro de San Pedro. Subir a su mirador (ya sea por los más de 2,000 escalones o en el teleférico) es un rito de iniciación. La panorámica de toda la ciudad y el valle, enmarcada por la cordillera, es simplemente espectacular, especialmente al atardecer.

2. La Plaza 14 de Septiembre y la Catedral:

Plaza 14 de Septiembre y la Catedral
Imagen: Mauricio Frias; https://www.flickr.com/photos/127320027@N02/

El corazón histórico late aquí. Rodeada de portales y edificios republicanos, esta plaza es el lugar perfecto para sentir el pulso de la ciudad. En su costado, la Catedral Metropolitana, de fachada barroca y neoclásica, guarda en su interior una serena belleza. Te invitamos a sentarte en un banco, observar el ir y venir de los cochabambinos y absorber la tranquilidad de este epicentro.

3. El Palacio Portales y la Quinta Taquina:

Un salto a la opulencia de la era del estaño. Mandado a construir por el “rey del estaño” Simón I. Patiño, este palacio es una joya arquitectónica de estilo europeo con fastuosos jardines inspirados en Versalles. La visita guiada por sus lujosas salas es un viaje en el tiempo. Muy cerca, la Quinta Taquina, otra de sus propiedades, alberga hoy un encantador museo antropológico y biblioteca en medio de jardines frondosos, ideales para un paseo tranquilo.

4. El Mercado de La Cancha:

Mercado de La Cancha
Imagen: Claudius Prößer; https://www.flickr.com/photos/cproesser/

¡Aventúrate en uno de los mercados al aire libre más grandes y caóticos de Sudamérica! Perderse en sus laberínticos pasillos es parte de la experiencia. Es un universo de color, olores y sonidos: desde las frutas tropicales más frescas y montañas de granos, hasta hierbas medicinales, artesanías, flores y todo lo imaginable. Es la vida misma de Cochabamba, desbordante y auténtica.

5. La Colina de San Sebastián y el Mirador de Recoleta:

Para una vista alternativa y más íntima, subimos a este barrio tradicional. Sus calles empedradas y casas coloniales conducen al mirador de la Recoleta, frente a la iglesia del mismo nombre. La perspectiva del centro histórico y del Cristo a lo lejos es preciosa, y el ambiente, mucho más local y tranquilo.

6. Los Pueblos del Valle: Quillacollo y Tarata:

A pocos minutos de la ciudad, el valle revela sus joyas. Quillacollo, famoso por su grandiosa Fiesta de la Virgen de Urkupiña (en agosto), tiene un encantador santuario y un animado mercado. Tarata, por su parte, te transportará al pasado con sus calles adoquinadas, su impresionante Convento Franciscano y su atmósfera de pueblo detenido en el tiempo. Es la cuna del presidente y mariscal José Ballivián.

7. El Parque Nacional Tunari:

Si tu mirada busca horizontes más verdes, aquí está la respuesta. Esta área protegida es la gigante muralla natural que rodea la ciudad. Sus senderos, cascadas (como la de Vinto), bosques de queñua y picos imponentes ofrecen una desconexión total. El aire puro y el silencio rotundo, solo quebrado por el viento, son un bálsamo.

Cosas que Hacer en Cochabamba: Experiencias que Quedarán en tu Memoria

Ver es solo una parte; para conocer realmente Cochabamba, debes vivirla. Te proponemos una serie de experiencias que te harán sentir parte de su tejido social y cultural.

1. Declarar tu amor por la comida cochabambina:

Esto no es una sugerencia, es una orden. Tu viaje no estará completo sin:

    • Sentarte en un picantería tradicional (como “El Gordo”, “La Casa de Campo” o “Picantería la Angostura”) y pedir un “platillo”: una bandeja con múltiples sabores que incluye charke (charqui), tripitaschorizo, huevo, queso, papa y llajwa (la salsa picante infaltable). Acompaña con chicha de maíz o somó.
    • Probar un silpancho cochabambino, una deliciosa montaña de arroz, papa, carne empanizada, huevo frito y salsa de tomate con cebolla.
    • **Rendirte ante un trancapecho (la fusión de tranca -carne- y pecho) o unos anticuchos (brochetas de corazón) en un puesto callejero al anochecer.
    • Dulces: No te vayas sin probar los tojorís, las empanadas de queso, o un helado de canela en la plaza.

2. Explorar la Ruta del Chaski:

Para los amantes del senderismo y la historia, esta red de caminos prehispánicos que conectaba el imperio Incaico atraviesa el Tunari. Caminar por estos senderos es seguir los pasos de los mensajeros imperiales, con vistas impresionantes y una sensación de conexión con el pasado.

3. Sumergirte en la cultura en el Museo de Arqueología (CASERT) o el Museo Martín Cárdenas:

Para entender las raíces de la región, el CASERT ofrece una excelente colección de cerámicas, textiles y artefactos de las culturas precolombinas del valle. El museo Martín Cárdenas, dedicado a la flora boliviana, es una joya para los curiosos de la botánica.

4. Disfrutar de la vida nocturna en la Zona Sur o la Calle España:

Cuando cae el sol, la “Llajta” tiene ritmo. La Zona Sur (Avenida Ballivián) concentra bares modernos, restaurantes de cocina fusión y pubs con buena música. Para un ambiente más bohemio y universitario, la zona de la Calle España y sus alrededores es ideal, con cafés con terraza y bares temáticos.

5. Comprar artesanías únicas:

Llévate un pedacito de Cochabamba. En la Feria de Alasitas (todo el año en la Av. Heroínas) encontrarás miniaturas para atraer la prosperidad. En El Mercado de La Cancha o en tiendas especializadas, busca textiles de aguayo (telas típicas multiusos), cerámicas, o las famosas máscaras de la danza de los Tinkus, llenas de color y expresión.

6. Vivir una fiesta popular:

Cochabamba
Imagen: Ministério do Esporte; https://www.flickr.com/photos/ministeriodoesporte/

Si tu visita coincide con una festividad, considérate afortunado. La Fiesta de la Virgen de Urkupiña (agosto) es la más grande, con peregrinaciones, danzas folklóricas masivas y una fe contagiosa. El Carnaval también se vive con gran alegría, agua, espuma y bailes en las calles.

7. Relajarte en las aguas termales de Paila Pampa o Liriuni:

Después de tanto recorrer, tu cuerpo te lo agradecerá. A menos de una hora de la ciudad, estas aguas termales naturales, enclavadas en la montaña, son el lugar perfecto para descansar músculos y mente en pozas de agua caliente rodeado de un paisaje serrano.

 

Cochabamba, como habrás descubierto con nosotros, es un destino que se disfruta con todos los sentidos abiertos. Es el sabor intenso de la llajwa, el verde esperanza de sus valles, el azul profundo de su cielo, el colorido de sus polleras y el eco de su quechua dulce. Es la ciudad que te abraza con su clima y su gente, que te invita a quedarte un día más para descubrir otro rincón, otro plato, otra sonrisa.

Te despedimos con una frase que escucharás a menudo: “Cochabamba, como no has de quererla…”. Estamos seguros de que, al partir, esa pregunta se habrá convertido en una afirmación en tu corazón. Ya la querrás. Y anhelarás volver a la Llajta. El viaje ha terminado, pero la añoranza por Cochabamba, te aseguramos, acaba de comenzar.

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