7 Mejores Atractivos Naturales de Roboré

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Si alguna vez has soñado con descubrir un rincón de Bolivia donde la naturaleza se manifiesta en su máxima expresión, te invitamos a acompañarnos en este recorrido por Roboré. Conocida como “La Perla del Oriente Boliviano” o “Roboré, el paraíso escondido”, esta ciudad del sudeste chiquitano, en el departamento de Santa Cruz, es mucho más que un punto de paso en la ruta hacia las Misiones Jesuíticas.

Roboré se destaca por tener atractivos turísticos principalmente de tipo natural, muchos de ellos con cursos de agua, una característica que lo diferencia del resto de los destinos de la Chiquitania, y lo convierte en un destino predilecto especialmente en temporada de verano. Ubicado a unos 400 km de Santa Cruz de la Sierra, este municipio te ofrece una variedad tan amplia de paisajes que, para conocerlos todos, necesitarías al menos dos semanas de exploración. Pero no te preocupes: hoy te llevaremos por los imperdibles.

Prepárate para sumergirte en aguas termales, caminar entre cascadas y descubrir formaciones rocosas que el viento y el agua han esculpido durante milenios. Roboré te espera.

Atractivos naturales más destacados de Roboré

A continuación, te presentamos una selección de los tesoros naturales que hacen de Roboré un destino inolvidable. Cada uno de ellos tiene su propia magia y te invitamos a descubrirla.

1. Río Aguas Calientes: el spa natural más extenso de Sudamérica

Río Aguas Calientes
Imagen: Xavi Llunell; https://www.flickr.com/photos/xalluma/

Comenzamos nuestro recorrido con uno de los atractivos más emblemáticos de la región: el Río Aguas Calientes. Ubicado al sur de Roboré, sobre la carretera Bioceánica, este río de aguas termales es considerado el más largo de Latinoamérica, con una extensión de aproximadamente 5 kilómetros.

Pero ¿qué hace tan especial a este lugar? El Río Aguas Calientes es un verdadero spa natural. La tibieza del agua, la fuerza de los hervores —pequeños pozos en la arena que emanan ebullición y crean un efecto de hidromasaje— y la finura de la arena convierten la experiencia en algo único en Bolivia. Te recomendamos introducir piernas, brazos o incluso el torso hasta la altura del torso en estos pozos para disfrutar de un masaje natural incomparable. Y como si fuera poco, pequeños peces realizan una exfoliación natural en tu piel.

En la zona de Los Hervores, el agua llega como mucho hasta las rodillas, por lo que es ideal para ir con niños, siempre cuidando que no se acerquen demasiado a los pozos. Si prefieres nadar, siguiendo el curso del agua encontrarás el balneario El Playón, un lugar de aguas más frescas donde se forma una piscina natural.

2. El Chorro de San Luis: cascada, historia y arte rupestre

Laguna de Sucuará

Muy cerca de la plaza principal de Roboré se encuentra El Chorro de San Luis, probablemente la cascada más visitada por lugareños y turistas. Desde la zona de estacionamiento, deberás recorrer unos 20 minutos a pie en medio de un paisaje donde abunda la vegetación del Bosque Seco Chiquitano.

La recompensa vale cada paso: una cascada de 23 metros de altura que cae formando una poza profunda, rodeada de una playa natural perfecta para los bañistas. El agua es cristalina y fría, ideal para refrescarte después de la caminata.

Pero este lugar guarda un secreto aún más profundo. El Chorro de San Luis no solo destaca por su belleza natural, sino también por albergar uno de los tesoros culturales más valiosos de la región: arte rupestre que nos conecta con los antiguos pobladores de la Chiquitania. Es, sin duda, una ventana al pasado y al ecoturismo.

3. Los Totaizales: paraíso escondido entre cascadas

Laguna de Sucuará
Imagen:

Si buscas una experiencia más aventurera, Los Totaizales te esperan. El acceso requiere un camino pedregoso con pendientes, apto para vehículos de doble tracción o moto. Luego, deberás ingresar a una propiedad privada, donde se pide permiso, y caminar aproximadamente una hora por un sendero de subidas y bajadas.

La escena que te recibe es simplemente paradisíaca. La poca frecuencia humana ha permitido que el bosque se mantenga en excelente estado de conservación. La cascada, de aproximadamente 30 metros de altura, cae en una poza junto a una cueva. En este lugar también podrás encontrar algunas especies de tortugas endémicas de la región. Advertencia: se requiere cierta destreza para nadar en esta cascada.

4. Cascada de los Helechos: un manto verde y agua cristalina

Desde el mismo lugar donde se estaciona para ir a Los Totaizales, puedes tomar el sendero que está a mano izquierda y recorrer unos 25 minutos por un camino sinuoso y en pendiente. El nombre de esta cascada no es casualidad: en ciertos momentos, por donde mires, el sendero está lleno de helechos.

La Cascada de los Helechos tiene 30 metros de largo y una poza de tres metros de profundidad donde cae el agua. Es un lugar singular y único, con poca frecuencia turística, lo que te permitirá disfrutar de la naturaleza en su estado más puro. Su belleza es impresionante no solo por la altura de la caída, sino por la rica vegetación que rodea el lugar.

5. Balnearios El Chorro, San Manuel y Municipal: refrescantes pausas urbanas

Si no dispones de mucho tiempo o simplemente prefieres opciones más accesibles, Roboré cuenta con varios balnearios a poca distancia del centro urbano.

El Balneario Militar El Chorro se encuentra a solo unos minutos a pie desde la plaza principal. Allí encontrarás espacios para recreación, parrillas para alquilar y, por supuesto, las refrescantes aguas del río Roboré. Muy cerca de este lugar se encuentra el Balneario Municipal El Chorro, que recibe su nombre por el chorro de agua que cae del cerro directamente a una construcción rústica formando una ducha natural.

El Balneario San Manuel, ubicado a pocos kilómetros del centro de la ciudad, es un meandro de tranquilidad sobre el río del mismo nombre. Sus aguas cristalinas y frías te invitan a pasar el día completo, y es posible acampar, nadar y realizar comidas campestres en sus predios.

6. Las Pampas: formaciones rocosas esculpidas por el tiempo

Al norte de Roboré comienza un hermoso paisaje conocido como Las Pampas, con una extensión de aproximadamente 25 km². Aquí encontrarás praderas, jardines naturales, farellones y formaciones rocosas moldeadas por los vientos y el agua a lo largo de miles de años. También hay cachuelas, cascadas y piscinas naturales con aguas cristalinas. Es un lugar perfecto para los amantes de la geología y la fotografía de paisajes.

7. Laguna de Sucuará: un espejo de agua entre la vegetación

Muy cerca de Roboré se encuentra la Laguna de Sucuará, declarada como Reserva de Vida Silvestre Municipal. Rodeada de exuberante vegetación, esta laguna ofrece un paisaje de ensueño donde el cielo parece fundirse con sus aguas. Es el destino ideal para quienes buscan conexión con la naturaleza y tranquilidad.

 

Roboré es, sin duda, un destino que invita a la exploración y al asombro. Desde sus aguas termales hasta sus cascadas escondidas, pasando por formaciones rocosas milenarias y lagunas de ensueño, cada rincón de esta Perla del Oriente tiene algo único que ofrecerte. Te animamos a que prepares tu mochila, calces tus zapatos de caminata y te sumerjas en este paraíso natural. La Chiquitania te espera con los brazos abiertos.

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