Las 9 Ciudades Más Antiguas De Portugal

¿Qué ciudades antiguas visitar en Portugal?

Portugal es un país lleno de mucha historia hace poco tiempo, la Península Ibérica se junto después de la Reconquista cuando Castilla y Portugal lucharon por la hegemonía de esta zona. Por lo tanto, el país vecino tuvo que defenderse, reforzarse, esforzarse y levantar fortalezas, castillos y grandes murallas para detener al enemigo. Actualmente aquellas fortificaciones funcionan para embellecer el paisaje, inmortalizar tanto la historia e inspirar al viajero con ocasos con sonido a fado, sabor a bacalhau y gusto inolvidable. Conoce las 9 Ciudades más antiguas de Portugal.

Ciudades Más Antiguas De Portugal

Ciudades más antiguas para visitar en Portugal

1Óbidos

En la ciudad de Óbidos podrás disfrutar de solo dos estaciones: el verano medieval su temporada principal. Durante los meses más calientes, organiza un mercado de época muy trabajado y afianzado que le da ese sitiecito de atrezzo. Esta ciudad se embellece de la costa centro del país con un grupo amurallado más encantador de este lado de la frontera. Sus almejas son visitadas diariamente por decenas de turistas que se encantan con sus torreones, curvas y fortificaciones hasta el desaguar a las puertas de su castillo. Otros, simplemente, pierden la vista en esas calles pintadas donde no faltan ni los garzos ni las plantas colgantes. Por lo tanto, Óbidos funcionan tanto para una batalla como para pasear con un amor de verano.

2Monsaraz

La tensión sus ciudades vecinas hizo que, por muchos siglos, la franja fronteriza s del Algarve y el Alentejo se armara. Es muy visitada por su mayor concentración de fortificaciones y poblaciones amurallados. La ausencia de un río sirve como barrera hizo que cada colina se peleara y se protegiera con uñas y dientes. Después del medio milenio las ciudades que se desarrollaron encorsetadas por estas murallas brillan con esplendor. Ejemplo de ello tenemos la bella ciudad de Monsaraz, un pueblo que se ha ocupado en cuidar sus reseñas al pasado, sacar luz a los muros, empedrar sus calles y hacer de su castillo en un encantador mirador para perder la vista sobre el agua dulce de Alqueva. Por eso que Monsaraz es una de las ciudades antiguas de Portugal.

3Marvão

La sierra de San Mamés, que delimita con el Tejo al extremo norte, le da un aspecto mucho más montañoso y heroico a esa población fronteriza. A simple vista, intimida con su imperio defensivo, con ese perfil un poco hostil. Pero, en cuanto se atraviesan sus puertas tras mirar el Convento de Nuestra Señora de Estrela aparece una selección de rinconcitos con encanto lleno de colores sureños. También puedes disfrutar de sus monumentos inesperados por su preciosidad y su tamaño, como lo es versallescos jardines de Santa María o el camino por su castillo, mucho más extenso de lo que se intuye.

4Silves

Quien opine que el encanto rural del Algarve encierra siempre la ilustración de unas barcas reposando en la orilla está equivocado. Si vas tierra adentro, notaras que esta región es de sol y playa la cual cambia las quitasoles por las almenas rápidamente. Es el ejemplo claro de una vida marinera-guerrera en esta encantadora ciudad antigua cuenta con la fortaleza de defender el oeste de este territorio y que actualmente sobresale por haber sabido progresar con prosperidad sin otorgarse al guirismo esta ciudad da una mirada a un futuro limitado por sus grandes murallas. Es decir, que aquí no todo son fortificaciones ni cañonazos. La bella catedral es, en muchas oportunidades, es el icono de la localidad sin degenerar a sus maravillosas puertas de piedra rojiza ni a sus caminos peatonales donde sus terrazas le dan el plus halagüeño a tanta Reconquista.

5Estremoz

La historia ha hecho de la ciudad de Estremoz una de las regiones antiguas de mucho prestigio se sabe que fue una urbe notable desde la Prehistoria. De hecho, aquí se encontró el popular brazalete de Estremoz, un modelo único de la orfebrería creado en la edad de Bronce en la península. Es aquí donde disfrutaras hasta de una estampa medieval y lo considerado de sus edificios, la mayoría de ellas encontradas en el camino entre el diseño gótico y el manuelino. Es decir, que aquí no encontraras un mal puesto ni ninguna rareza que se salga de la estética antigua y moderna de la ciudad. Por lo tanto es un lugar maravilloso, desde las puertas de las murallas hasta su grandioso castillo. Sin dejar de lado su sinfín de iglesias, monasterios y conventos donde rezar antes de la pelea.

6Ericeira

Las murallas, fortificaciones y recintos que aparecen en cada mínimo cabo de la playa de Ericeira recuerdan esa época en la que esta ciudad era clave en las peleas marítimas. Sin embargo, este pasado se encuentra menos presente en su estatus de villa marina y de meca del surf. Una mezcla que moderniza con barquitas y que le da un tono diferente a este lugar. Descubrirla es caminar sus calles encaladas, mirar en cada mirador y disfrutar de la última ola que choca la arena, toma tiempo pasee por su playa y rompeolas desde donde, Ericeira asoma inquebrantable.

7Castelo Do Vide

Es un pueblo de pasado militar pero con una condición mucho más romántica. La historia dice que rey Pedro quinto la llamo la Sintra del Alentejo debido a las grandes murallas, palacios, bellos jardines y caminos con encanto. Las residencias que la reinventaron desde el siglo XV sin dejar de lado el Burgo Medieval del siglo XIII y su vieja sinagoga.

8Trancoso

Esta asombrosa villa preside en la Sierra da Estrela y encanta desde el primer instante. Lo que más llama la atención son sus murallas de color oscuro, macizas y de aspecto hermético que es, actualmente, su insignia y su postal más destacadas. Sin embargo su interior conserva otro tipo de señas medievales entre los que encanta son las casas judías que indujeron el comercio durante la Baja Edad Media.

9Monsanto

Existen poblaciones que parecen estar penados al medievalismo y entre ellos es Monsanto. Su ubicación, en una pintoresca colina granítica, hace que todo aquí sea prehistórico y antiguo. Eso sí, su magia va más allá de disfrutar como la rutina y pedruscos coexisten sin hacerse preguntas. Y es que este atraviese fue muy distinguido para vigilar la frontera con la ciudad de Castilla, de ahí que su fortaleza siga reinando y que sus calles estén llenas de capillas y hermosas iglesias dignas de visitar.

Apasionada por los viajes y el turismo en el mundo.

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