Cosas que Ver y Hacer en Santa Catarina

0
18

Querido viajero, si estás leyendo estas líneas, es muy probable que tu mirada ya se haya posado en el mapa de Brasil, buscando un destino que ofrezca más que playas (aunque las tiene, y son espectaculares).

Permítenos presentarte Santa Catarina, ese estado del sur que nos roba el corazón a quienes lo conocemos, y que estamos seguros te conquistará a ti también. Un crisol donde la herencia europea se funde con la calidez brasileña, donde las montañas verdes y frías dialogan con aguas azules y templadas, y donde la tradición y la modernidad conviven en armonía.

Santa Catarina es un estado de contrastes y personalidades definidas. Aquí no encontrarás un monocultivo turístico, sino una colección de destinos únicos, cada uno con su propio carácter. Desde las playas rebosantes de vida de Florianópolis hasta los valles alpinos de la Serra Catarinense, pasando por las ciudades que parecen un pedazo de Europa trasplantado al trópico, tu viaje será un constante descubrimiento.

Para ti, que planeas una aventura, esta será tu guía para descubrir lo esencial. ¿Listo para comenzar este recorrido?

Cosas que VER en Santa Catarina: Un Festín para los Ojos

Santa Catarina es un escenario natural y cultural cambiante. Aquí, lo que ves es tan importante como lo que vives. Te invitamos a que tus ojos se deleiten con estos paisajes y panorámicas:

1. El Puente Hercílio Luz, en Florianópolis:

Puente Hercílio Luz, en Florianópolis
Imagen: Rodrigo Soldon; https://www.flickr.com/photos/soldon/

Nuestro ícono por excelencia. Verlo, especialmente iluminado al anochecer, es comprender la conexión entre la isla y el continente. Es una obra de arte de la ingeniería y un símbolo de perseverancia. Es el guardián de la entrada a “Floripa”.

2. Las Dunas de Joaquina:

Un paisaje casi marciano al lado del mar. Ver el contraste entre las blancas y movedizas dunas, el verde de la restinga y el azul infinito del océano es un espectáculo que te dejará sin aliento. Es pura energía y libertad.

3. El Centro Histórico de Blumenau:

Centro Histórico de Blumenau
Imagen: stephenbuel; https://www.flickr.com/photos/57333656@N00/

Caminar por sus calles es como teletransportarse a la Alemania del siglo XIX. Verás edificios en Fachwerk (entramado de madera), la réplica de la famosa Iglesia de São Paulo Apóstolo y el encantador Ponte Aldo Pereira de Andrade. Durante la Oktoberfest, el color y la alegría son aún más vibrantes.

4. El Cañón del Itaimbezinho, en el Parque Nacional de Aparados da Serra:

Cañón del Itaimbezinho, en el Parque Nacional de Aparados da Serra
Imagen: Mariano Mantel; https://www.flickr.com/photos/mariano-mantel/

Una visión que nos hace sentir pequeños. Ver las inmensas paredes de roca de hasta 700 metros de profundidad, cortadas por el curso del agua y a menudo cubiertas por un mar de nubes, es una lección de humildad ante la fuerza de la naturaleza.

5. Las playas salvajes del Norte de la Isla (Florianópolis):

Praia da Lagoinha do Leste
Imagen: Papa Pic; https://www.flickr.com/photos/oscarfava/

Praia da Lagoinha do Leste, Naufragados, Solidão… Para llegar a muchas de ellas hay que caminar por senderos, pero la recompensa es ver playas prácticamente vírgenes, encerradas entre colinas verdes y aguas cristalinas. Es la Isla en su estado más puro.

6. Las casas en estilo europeo de Pomerode:

Si Blumenau es alemana, Pomerode es profundamente alemana. Verás las casitas con jardines impecables, los hornos de pan a leña en los patios y las calles con nombres en alemán. Es el municipio con mayor porcentaje de hablantes de Plattdeutsch (dialecto bajo alemán) fuera de Alemania.

7. La Lagoa da Conceição, en Florianópolis:

Lagoa da Conceição
Imagen: Julia Koefender; https://www.flickr.com/photos/juliakoefender/

Un espectáculo de contrastes. Por un lado, verás las aguas tranquilas de la laguna, con sus barcos de vela y kitesurfistas. Por el otro, las lomas verdes y las dunas. Y alrededor, un barrio bohemio y vibrante lleno de vida.

8. Las viñas y bodegas del Valle de la Uva, en São Joaquim:

En el sur del estado, verás un paisaje que desafía el estereotipo brasileño. Parrales bien alineados cubren las colinas, y las bodegas con arquitectura moderna o rústica salpican el valle, ofreciendo una vista que nos recuerda a regiones vinícolas europeas.

9. El Beto Carrero World, en Penha:

Beto Carrero World
Imagen: Aline Arruda Santos; https://www.flickr.com/photos/alination/

Aunque es algo para hacer, primero hay que verlo. El castillo principal, la entrada colorida y la sensación de magia que emana del parque más grande de América Latina son un imán para la alegría, especialmente en los ojos de los más pequeños (y de los adultos que se vuelven niños).

10. El arte en cerámica en el Camino de los Príncipes (Rota dos Príncipes):

En ciudades como Timbó y Río dos Cedros, verás la influencia de la colonización italiana y alemana plasmada en hermosos murales de azulejos que decoran las fachadas de las casas, contando historias locales.

Cosas que HACER en Santa Catarina: Experiencias que Quedarán en tu Memoria

Ver es maravilloso, pero vivir es inolvidable. Santa Catarina no es para ser solo un espectador; es para sumergirse. Estas son las experiencias que te proponemos vivir:

1. Surfear (o aprender) en la Praia da Joaquina:

Praia da Joaquina
Imagen: Márcio Cabral; https://www.flickr.com/photos/mcdemoura/

No importa si eres experto o si es tu primera vez sobre la tabla. El ambiente surfero de “Joaquina” es contagioso. Sentir la fuerza del mar y la adrenalina de atrapar una ola en uno de los lugares más emblemáticos del surf mundial es algo que debes hacer.

2. Degustar la gastronomía a base de mariscos en una barraca de Ribeirão da Ilha (Florianópolis):

Sentarte en una mesa sencilla frente al mar, con las olas casi tocando tus pies, y comer ostras fresquísimas abiertas en el momento, acompañadas de una cerveza bien fría, es un ritual catarinense. Te harás fanático de las ostras.

3. Caminar por el centro histórico de Laguna y avistar los botos pescadores:

Laguna es historia viva y un fenómeno natural único. Puedes caminar por sus calles llenas de casas coloniales y, al amanecer, tener la suerte de ver la cooperación ancestral entre los pescadores y los botos que arrean a los peces hacia sus redes. Es mágico.

4. Esquiar en la nieve (o jugar con ella) en São Joaquim:

Entre julio y agosto, las temperaturas pueden bajar tanto que la nieve hace su aparición. Vivir la emoción de ver los campos blancos, armar un muñeco de nieve o incluso deslizarte en una colina es una experiencia surreal para Brasil. La ciudad se transforma en un cuento de invierno.

5. Tomar un chocolate caliente en las fábricas de Gramado… pero en Treze Tílias:

Todos conocen Gramado, pero Treze Tílias es nuestro secreto austríaco. En invierno, entrar a una de sus confiterías, con el olor a chocolate y madera, y tomar un heiße Schokolade espeso con un pedazo de strudel es un bálsamo para el alma.

6. Recorrer la Ruta del Vino de Santa Catarina:

Comienza en el Valle de la Uva, cerca de São Joaquim, y sigue por el Camino de los Príncipes. Visita bodegas familiares y grandes productoras, haz catas, conoce el proceso y descubre vinos de altitud que han ganado premios internacionales. Es un viaje para los sentidos.

7. Practicar sandboard en las dunas de Balneário Camboriú o Florianópolis:

La emoción del snowboard, pero con arena y sol. Deslizarte por las dunas gigantes es una experiencia divertidísima y apta para casi todas las edades. La vista desde lo alto, antes de lanzarte, es impagable.

8. Navegar en barco por la Bahía de los Golfinhos, en Laguna:

Subirte a un barco y salir al encuentro de los simpáticos delfines (botos) que habitan estas aguas es un paseo encantador. Verlos nadar libremente, saltar y jugar alrededor de la embarcación es una conexión pura con la naturaleza.

9. Celebrar como un local en una Festa do Pêssego (Fiesta del Durazno) o la Festa do Vinho (Fiesta del Vino):

En ciudades como São Joaquim y Videira, durante el invierno y la primavera, las fiestas de la cosecha son una explosión de colores, sabores y tradición. Comes, bebes, bailas y te sumerges en la cultura agrícola de la región.

10. Hacer senderismo en el Parque Estadual da Serra do Tabuleiro, en Palhoça:

Para conectarte con la Mata Atlántica en su máximo esplendor. Caminar por sus senderos es adentrarte en una selva llena de cascadas, ríos y una biodiversidad alucinante. El mirador principal ofrece una vista panorámica de toda la región, desde la costa hasta la serra.

Santa Catarina, querido viajero, no es un destino que se agote en una sola visita. Es un estado que te invita a regresar, a descubrir una nueva faceta cada vez. Nosotros, los que lo hemos recorrido, siempre encontramos un nuevo sendero, una playa escondida, una receta tradicional o una fiesta local que nos sorprende. Es un lugar que se disfruta con calma, saboreando cada momento, cada bocado y cada paisaje.

DEJA UNA RESPUESTA

Por favor ingrese su comentario!
Por favor ingrese su nombre aquí