5 Mejores Rutas de Trekking de Argentina

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Argentina es un país de contrastes infinitos, y para quienes amamos calzarnos las botas y sentir la tierra bajo nuestros pies, se convierte en un verdadero paraíso. Desde los picos graníticos de la Patagonia que se elevan como catedrales naturales hasta los cerros multicolores del norte que parecen sacados de un sueño, la geografía argentina ofrece una diversidad de paisajes que pocos lugares en el mundo pueden igualar. La cordillera de los Andes atraviesa todo el país, creando un escenario perfecto para el trekking en cada una de sus regiones.

Si estás leyendo esto, probablemente ya sientes ese llamado. Esa voz interior que te susurra que hay un sendero esperándote, que el próximo horizonte está ahí para ser recorrido. Y tienes razón. Hemos recorrido montañas, valles, bosques y glaciares para traerte esta guía, porque creemos que el trekking no es solo una actividad: es una forma de conectar con lo esencial, de encontrarse con uno mismo en medio de la inmensidad.

Prepárate, porque lo que viene es una invitación a descubrir las rutas más espectaculares que este país tiene para ofrecer. Y si aún no has empezado a planificar tu próxima aventura, después de leer esto, te aseguramos que lo harás.

Las rutas de trekking imperdibles de Argentina

A lo largo y ancho del territorio argentino, hemos seleccionado las caminatas que, en nuestra opinión, todo amante de la montaña debería hacer al menos una vez en la vida. Cada una tiene su propia personalidad, su propio desafío y su propia recompensa. Toma nota, porque esta lista te va a cambiar los planes de viaje.

1. Laguna de los Tres – El Chaltén, Santa Cruz

Laguna de los Tres – El Chaltén, Santa Cruz
Imagen: Arianna Rosso; https://www.flickr.com/photos/ariannarosso/

Empezamos con la reina indiscutida del trekking argentino. El Chaltén, conocido como la Capital Nacional del Trekking, es el punto de partida de esta caminata legendaria que te lleva hasta la base del imponente Cerro Fitz Roy. El sendero, de ida y vuelta, tiene un desnivel pronunciado que se hace notar, especialmente en el último tramo, donde la pendiente se vuelve exigente y pone a prueba tus piernas y tu respiración.

No te vamos a mentir: la parte final es dura, con una subida empinada que parece no terminar nunca. Pero cuando llegas a la cima morénica y ves la laguna de un turquesa irreal reflejando las agujas del Fitz Roy, entendés por qué tantos viajeros cruzan el mundo para estar aquí.

El consejo que te damos es salir temprano, idealmente al amanecer, porque cuando el sol pinta de naranja y rosa la pared de granito, la experiencia es simplemente mágica. Y ojo con el viento patagónico: esta zona es famosa por sus ráfagas, así que llevá ropa adecuada y bastones de trekking.

2. Cerro Tronador – Bariloche, Río Negro

 Cerro Tronador – Bariloche, Río Negro
Imagen: Mariano Draghi; https://www.flickr.com/photos/chaghi/

Si hay un trekking que combina aventura con una accesibilidad increíble, es el ascenso al Cerro Tronador. Partiendo desde Pampa Linda, unos cuantos kilómetros al oeste de Bariloche, el sendero te lleva hasta el Refugio Otto Meiling, ubicado a una altitud considerable donde el aire se siente más puro. Es una caminata de ida que recorrés en unas horas, dependiendo de tu ritmo y de las paradas que hagas para contemplar el paisaje.

Lo que hace especial a esta ruta es que caminás literalmente bajo la sombra de un volcán cubierto de glaciares, escuchando el rugido de los desprendimientos de hielo que le dieron su nombre: tronador. El refugio, con su historia montañera y su increíble ubicación, es un destino en sí mismo.

Este trekking es de dificultad moderada, lo que lo hace ideal para quienes quieren acercarse a la alta montaña sin necesidad de equipo técnico. Eso sí, no te confíes: el clima en la cordillera puede cambiar en cuestión de minutos. Andá preparado con abrigo, agua y, si podés, pasá una noche en el refugio para disfrutar del amanecer sobre los glaciares.

3. Quebrada de Humahuaca – Jujuy

El norte argentino también tiene su lugar en esta lista, y vaya si lo tiene. La Quebrada de Humahuaca no es un sendero único, sino un valle extenso que ofrece múltiples opciones para caminar. Pero hay dos que nos parecen imperdibles.

En Purmamarca, el sendero al Cerro de los Siete Colores te regala vistas espectaculares en un recorrido de baja dificultad. Es una caminata corta que podés hacer en pocas horas, perfecta para aclimatarte a la altura mientras te maravillás con la paleta de tonalidades que pintan las montañas.

La otra es la caminata hasta la Serranía de Hornocal, cerca de Tilcara, donde el paisaje cambia radicalmente con sus montañas multicolores. Estos cerros, que parecen una obra de arte abstracta, son uno de los secretos mejor guardados del noroeste. Si buscas una experiencia que combine naturaleza y cultura andina, este es tu lugar.

4. Cajón del Azul – El Bolsón, Río Negro

Cajón del Azul – El Bolsón, Río Negro
Imagen: Mariano Draghi; https://www.flickr.com/photos/chaghi/

El Bolsón, ese valle encantador rodeado de montañas, es el punto de partida de uno de los trekkings más famosos del país. El sendero del Cajón del Azul bordea el río Azul durante un buen tramo hasta culminar en una pasarela natural sobre un cañón de aguas turquesas.

Lo que nos encanta de esta ruta es que podés hacerla a tu ritmo. Hay opciones para todos: desde el recorrido completo hasta el Mirador del Azul y Cabeza del Indio, un trayecto más corto ideal para familias con vistas panorámicas del valle. Y si tenés más tiempo, El Bolsón cuenta con una red de refugios de montaña interconectados, únicos en Sudamérica, que te permiten armar travesías de varios días.

Después de la caminata, no te vayas sin pasar por la Feria Regional, donde los productores locales ofrecen cerámica, tejidos y los mejores dulces de frambuesa y sauco que hayas probado. El Bolsón es trekking, sí, pero también es cultura, arte y gastronomía.

5. Laguna Esmeralda – Ushuaia, Tierra del Fuego

Cerramos nuestra lista en el Fin del Mundo. La Laguna Esmeralda es el trekking más famoso de Ushuaia, y con justa razón. El sendero te lleva por el valle de Lasifashaj, bordeando el río Esmeralda, hasta que finalmente aparece la laguna: un espejo de agua de un verde intenso que contrasta con el paisaje de turberas y montañas. El último tramo incluye una elevación que te regala la vista completa desde lo alto.

Es una ruta accesible para casi cualquier nivel de condición física, y la recompensa es inmensa. Si vas en verano, no olvides el protector solar: el reflejo en el agua y la nieve puede ser engañoso. Y por supuesto, calzado impermeable es obligatorio, porque el sendero puede estar embarrado incluso en los días más soleados.

Argentina es un destino de trekking de clase mundial, y estas rutas son solo la punta del iceberg. Cada una de ellas te espera con su propio carácter, su propia dificultad y su propia recompensa. Nosotros ya hemos empezado a planificar nuestra próxima visita. ¿Y vos? ¿Cuál de estos senderos vas a recorrer primero?

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